Los maestros, dice el autor, intentamos formar personas fuertes, de virtud y ese virismo o virilismo no tiene género. Pero sí tiene un nombre: educar. Quien está en desarrollo (¡y ay de quien no lo esté!) necesita una ayuda durante toda la vida, que siempre se encuentra en proceso. A esta ayuda la llamamos educación. Educar es desarrollar las capacidades perfectivas, actualizar lo potencialmente existente fuera y dentro de nosotros mismos. Todos somos una joya en proceso de pulimentación. Educar es nutrir, alimentar, enriquecer, activar lo mejor. EL AUTOR: Es Doctor en Filosofía, Derecho y Psicología. Su carrerea docente se ha desarrollado fundamentalmente en la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid. Asimismo ha sido profesor visitante permanente de la Universidad Pontificia de México y conferenciante en numerosas instituciones europeas y americanas. Es fundador del Instituto Mounier. Como autor ha publicado más de trescientos libros y numerosos artículos. De su obra podemos destacar: Manual de historia de las religiones, Ed. Desclée de Brouwer, Bilbao, 1997; Historia de la filosofía, 2 vols. Ed. Sinergia, Guatemala, 2016; Razón Cálida, Ed. Escolar y Mayo, Madrid, 2010.